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Cajón de sastre -
De Libros
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Escrito por Alex Oviedo
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Domingo, 19 de Octubre de 2008 10:30 |
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"¿Cómo se convierte uno en editor? Se puede ser el heredero de una dinastía, o un apasionado de la literatura que no obrará sino a su antojo, puede uno intentar penetrar en un mundo que se juzga prestigioso, puede uno encontrarse ahí por capricho, por casualidad o por error, metomentodo que se considera lo que no es, incurable, un distraído que se ha extraviado, buen zorro que se escurre o joven arribista que se lanza. Pero también sucede que uno se convierte en editor por accidente (...). Joven o maduro, el editor literario se siente a veces y se pregona siempre investido de una misión de descubridor. Pues, él lo sabe, si confesara no tener más misión que la de vender bien su mercancía (como hacen tantos hoy), sería simplemente uno de esos vendedores de papel impreso que abastece el grueso de la plantilla en la corporación editorial. En suma, para el editor, el descubrimiento es a la conquista lo que la invención es a la producción: la manifestación de su autoridad, aquello por lo que le son reconocidos el mérito de la revelación y el privilegio de la propiedad".
Hubert Nyssen, La sabiduría del editor
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