Sé que podría ser una persona violenta. Lo compruebo cada vez que tengo que llamar a un 902 o a un 800 o a Alguien que en teoría, y sólo en teoría, tiene como misión, por lo menos hasta que caduque su contrato, resolver mis problemas y mis dudas. Pero es imposible resolver nada cuando la consigna es no gastar un duro y que la Empresa gane más. Siempre pensamos que la culpa no es del contratado y que de qué sirve gritarle a él o ella y no es cierto: es la Empresa, es el Sistema. Los demás trabajamos en otras cosas y a veces hasta ganamos menos, así no tenemos que vérnoslas con la impotencia ajena. No hay paciencia ni compasión que valgan.

Cuando llevas toda la mañana hablando por teléfono, la oreja roja, la boca seca, las manos sudadas y la rabia saliéndote a borbotones, y los problemas no sólo siguen ahí sino que parecen más grandes, mientras Alguien te trata de Doña pero te, con perdón, manda al carajo —que te manden al carajo con educación es algo insoportable—, se pierden todos los papeles. Y lo que te encuentras es a otra tú, violenta y con sed de sangre, y encima te sientes peor por ser peor y la vida es una mierda. ¡Por culpa del adsl! ¿Cómo es posible? ¿Cómo una cosa tan insignificante te hace ser así? ¿Qué me pasa, doctor? ¿Por qué el adsl que funcionaba a las 10.00 no funciona a las 13.00, tras haber hablado vía móvil con media docena de expertos
adslsianos porque el invento no te dejaba hablar por el fijo? ¿Cómo te pueden decir que “será que no está hecha la portabilidad” si, Dios mío, sin esa portabilidad no podría haberme conectado a las 10? ¿Por quééééééééé? ¿Por qué no te dan una dirección física adonde acudir para decirte las cosas a la cara, para enfrentarse a su trabajo de verdad y ver cómo babeas, enloquecida? ¿Para ver lo que le hacen a la pobre gente del otro lado del hilo telefónico? ¡Quemeencierren, porfavor! Nocreoquepuedamandarestemensaje, labotellalanzadaalmareramásútil, seguro. Asíquecomosipongojoderenvezdemandaralcarajo, ¿no?